En la última revisión del pediatra éste me comentó que Irene llevaba cierto retraso a nivel motriz y que ya debía levantar más la cabeza estando boca abajo. Me comentó también que debíamos estar pendientes de si su "pachorra" es debida a su carácter o porque quizás hubiera detrás algo más...Así que quedamos en que a los 4 meses me derivaría al neuropediatra para que la valorase...Puesto que nos marchamos ya a la península, decidí pedir hora con el especialista para que la viera antes de marcharnos...
Estuve pensando y dándole vueltas a la cabeza sobre el tema...Pensé que si realmente tuviera algún tipo de problema no sería tan espabilada para otras cosas...Irene por ejemplo desde que cumplió los 3 meses coge cosas con las manos, se las lleva a la boca y desde hace unos días se pasa objetos de una mano a otra. Pensé entonces que debía confiar en ella y darle la oportunidad de poder mejorar esa postura que tanto le cuesta y que además no le gusta nada...Es ponerla boca abajo y enfadarse a los pocos segundos...
Así que decidí anular la cita con el neuropediatra. Nos fuimos a comprar una serie de cachibaches que le ayudaran en el trabajo de erguir la cabeza boca abajo y nos pusimos en marcha. Durante estos 3 últimos días hemos dedicado pequeños espacios de tiempo a estar boca abajo. Primero empezamos simplemente con estar en esa postura y yo acariciarle la espalda para que ella empezara a ser consciente de que en esa postura también puede estar cómoda...Luego tras conseguir que se relajara, empecé a ponerle objetos atractivos cerca de ella de manera que pudiera captar su atención. Lo conseguí también de forma fácil y finalmente Irene por ella misma ha empezado a levantar la cabeza y mantenerse erguida sobre sus propios brazos!! Creo que es la primera vez que me siento orgullosa de ella por haber conseguido algo de forma tan rápida y ella solita. Se me saltan las lágrimas sólo de recordarlo. La primera vez que levantó la cabeza hace dos días, le dije "muy bien" y ella sonrió creo que no lo olvidaré nunca.
Ahora me doy cuenta que todo era una cuestión de confianza, de creer en ella y su potencial, de saber desengranar bien a qué debo hacer caso sobre lo que me comenta el pediatra y a qué no...
Hoy felicito a mi pequeña desde aquí pues lo ha conseguido tan rápido que ni yo misma me lo creo. Ahí va la prueba más fiel de lo que os cuento...
¡¡¡FELICIDADES IRENE!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario