Cuando tienes un hijo, e incluso antes de que nazca, te planteas muchas cosas...tienes en mente planes, ideas, cosas que harás cuando nazca e incluso piensa en el cómo y el cuándo las harás...Todo lo preparas metódicamente para su llegada, la cual idealizas y piensas en ella muchos días antes de que acontezca...
Cuando llega el bebé a veces las cosas no son como las habías imaginado y no te queda otra que asimilar esos cambios inesperados y no planeados...En nuestro caso Irene nació por cesárea y yo llevaba semanas deseando que se girara y se colocara hacia abajo...Ya desde su nacimiento tuve que hacer "1,2,3 cambio!"....adaptación tras adaptación, asimilar cambios inesperados...
Tras su nacimiento llegaron un sinfin de cambios y adaptaciones...algunos sencillos y otros muy difíciles de digerir...Ahora Irene tiene dos meses y medio y por fin soy capaz de asimilar los cambios y de vivir con una nueva filosofía...la del poder de adaptación...Al principio parece un caos vivir en el universo del cambio constante, y además inesperado, pero ahora incluso lo veo como algo sencillo e incluso muchas veces divertido...
Alguien en algún momento me dijo que mi bebé no debía adaptarse a mi ritmo sino yo al suyo y esa es una gran verdad a la que sino haces caso las cosas no funcionan. Hay que aprender a vivir de forma pausada y a disfrutar intensamente cada minuto y cada segundo de su vida pues todo momento pasado ya no vuelve.
Las que son mamás me entenderán perfectamente y pensarán quizás en cuanta razón tienen estas frases. Y es que seguro que a vosotras os pasa igual que a mi y es que la relativización de las cosas cambia...lo que antes tenía importancia en tu vida cotidiana ahora ya no la tiene y empiezas a valorar cosas que antes eran insignificantes y ahora son lo más importante de tu día a día...
Para acabar hoy quiero recordar una frase que leí hace unos días y me encantó..Era algo así como....
" No hay nada imposible, porque los sueños de ayer son las esperanzas de hoy y pueden convertirse en realidad mañana".
¡Qué razón tienes! hemos de adaptarnos al ritmo de nuestras hijas, no ellas al nuestro. Poca gente lo entiende, pero allá ellos ;) Sigamos disfrutando de cada minuto al lado de lo más preciado de nuestras vidas, pues como bien dices, esos momentos vividos ya no vuelven. Ains, me encanta que me invitases a este blog, por aqui seguiré. Sabes que compartimos algo muy especial, la maternidad.
ResponderEliminarUps, soy Chari... que te he escrito desde el perfil de mi marido, jejeje...
ResponderEliminarGracias a ti Chari!! Yo creo que además de compartir maternidad también compartimos algo más...No sé bien que es pero lo descubriré pues creo que es algo especial...Nos unen unas pequeñas que curiosamente son muy similares...seguiré indagando... ;) Besitos a Silvia. Gracias por estar ahí, aquí y donde haga falta...
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